El colecho y nosotros

La verdad es que no era muy partidaria de dormir con bebés. Tenía muchos miedos, como el poder aplastarlo mientras dormía, hacerle daño, o que se cayese de la cama. Sin embargo tampoco era muy partidaria de dormir demasiado alejada del bebé. Así que necesitaba buscar una solución intermedia cuando tuviese un bebé. Quizás colocar la cuna del bebé junto a la cama podría ser una opción intermedia.

Cuando me quedé embarazada empecé a leer un montón de libros sobre crianza (supongo que nos pasará a muchas) y fue entonces cuando me informé de los múltiples beneficios que tenía compartir cama con nuestros cachorros, como por ejemplo que es menos probable que el bebé sufra Muerte Súbita del Lactante, además de aumentar la seguridad del pequeño y facilitar la lactancia. Pero yo seguía con mis miedos terribles de causar daño al bebé. Entonces recordé que un día, mucho antes de quedarme embarazada, vi en algún lado anunciada una “cuna de colecho” y me pareció un punto intermedio fantástico.

Mi madre quería regalarnos la primera cuna del bebé y quería obsequiarnos con el típico moises con patas que se pone al lado de la cama los primeros meses, sin embargo yo le enseñé una imagen de las múltiples opciones de cuna de colecho que hay por internet, y al final la convencí.

Hay muchísimas opciones en el mercado, sin embargo casi todas son minicunas, poco más grandes que un moisés convencional. Al final acabamos comprando el módelo de minicuna Allegra porque además de cumplir la función de cuna de colecho, una vez se le quedase pequeña nos ofrecía más usos.wp-image--1430336647

La verdad es que no puedo estar más encantada con la decisión aunque se le ha quedado pequeña muy deprisa, la hemos usado un montón. Uno de los lados de la cuna es abatible, así cuando nos vamos a dormir bajo completamente el lado y coloco la cuna al lado de mi cama, a la misma altura, todas las ruedas tienen freno y para mayor seguridad y que no se separe nada de la cama trae también unas correas para fijarla al somier. Como tiene ruedas en todas las patas y es pequeña y compacta, puedes llevarla por toda la casa (con el lateral subido y asegurado) y tener ahí al bebé durmiendo durante el día (cuando son muy chiquititos duermen mucho tiempo).

seguro del lateral

Mi experiencia ha sido en general muy buena, aunque he de reconocer que no es exactamente como me imaginaba.

minicuna con el lateral bajado

Es cierto que facilita la lactancia, porque no te tienes que levantar de la cama, ir a la cuna y coger al bebé, lo tienes más cerca. Pero sobre todo al principio sí que te tienes que despertar , sentar y coger al bebé para darle el pecho, vamos yo por lo menos. Así que mi sueño de que podría darle el pecho sin siquiera tener que incorporarme fue una mentira. Tenía que sentarme en la cama para que mamase bien, aunque como digo, sí que es más fácil acercártelo. Ahora que es más mayorcito, si que a veces me lo acerco y le doy casi sin incorporarme.Por desgracia, la minicuna se le ha quedado pequeña, y estaba tan contenta que necesitaba encontrar una solución similar para la siguiente cuna. Teníamos una cuna por casa, de esas que se le baja un poco uno de los lados, pero no por completo, así que a la hora de montarla he decidido directamente prescincir de uno de los lados. Esta cuna al ser más grande, no la puedo ir paseando por toda la casa,así que además se va a quedar fija pegada a nuestra cama.

Uno de mis miedos era que el somier y colchón de esta cuna no quedasen a la misma altura que el nuestro, pues ésta es una cuna normal (las cunas de colecho vienen preparadas para colocarlas a diferentes alturas según sea tu cama), pero no ha resultado ser un problema, ya que traía tres alturas de somier,y una de ellas coincide perfectamente. Si te decides a probar y no coinciden los colchones, en youtube hay un montón de tutoriales para adaptar a colecho cualquier cuna. Además he aprovechado las cintas de la minicuna para sujetar bien la cuna al somier. Como la cuna se va a quedar fija, además he optado por poner una cuña de espuma para salvar la separación entre los colchones (que es muy pequeña). Así, ahora que empieza a moverse más no se queden ni un pie, ni un bracito entre los dos colchones. Estas cuñas las venden en Ikea y son muy baratas y prácticas.

He de decir que en nuestro caso ha sido muy fácil adaptar el mobiliario, ya que no tenemos problemas de espacio. Supongo que en habitaciones más pequeñas en las que el mobiliario va muy justo es más complicado, pero no imposible. Si no sois unos caguicas (como nosotros) podéis colechar directamente en la cama, poniendo una barandilla de seguridad al lado, las venden para cuando los niños se pasan a su cama para evitar que se caigan.

Para nosotros colechar ha resultado una experiencia positiva, dormimos fenomenal y todos tenemos el espacio necesario para descansar bien. De hecho, yo tengo mucha tendencia a desvelarme y si me hubiese tenido que levantar varias veces durante la noche hubiese descansado mucho peor, con el colecho no llego a desvelarme  y Draen no llega a despertarse, así que dormimos fenomenal.

Hasta aquí esta experiencia con la que continuaremos durante bastante tiempo más, ya os iré contando como nos va. Próximamente más experiencias maternales.

Un beso a todos.

 

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