Semana internacional de la lactancia materna

Con motivo de esta celebración he decidido escribir otro post sobre la lactancia. Bueno por eso y porque últimamente no hago más que escuchar que “Pepita le da biberón, porque claro, no le subió la leche.” “Mariquita no le da pecho porque no alimentaba su leche”. “Ay, ¿Sólo le das pecho? ¿Y está así sólo con pecho?”. Y pienso en la cantidad de mujeres “que no pueden dar el pecho” y me quedo sorprendidísima, porque en realidad es mucha, muchísima gente, y me doy cuenta de el poco apoyo social que tenemos las mujeres para dar el pecho a nuestros hijos.

Sí, es cierto que tenemos acceso a mucha información, que nos dan muchos panfletos sobre la lactancia, que la recomiendan en charlas y centros de salud. Pero a la hora de la verdad, cuando pones tu hijo a la teta no hay nadie (o casi nadie) que le diga a cada madre que lo intenta: sigue adelante que tú puedes. Siempre hay alguien que dice: no importa siempre tienes el biberón, si con biberón se crían fenomenal o así también participa el padre en la alimentación. No escuchas a la gente decirle a una madre que da el biberón: no te preocupes si tienes teta puedes darle el pecho, si así creas un vínculo con tu bebé, si es mucho mejor alimento, etc.

Te hacen pensar que dar el pecho es algo innato, que si no sabes, es que no puedes… Cuando la realidad es que aunque el bebé tenga el instinto de succión, tiene que aprender a mamar, igual que tiene que aprender a tomar el biberón. Y tú tienes que aprender a colocarte para que ambos estéis cómodos, a ayudar a tu bebé tenga la postura adecuada y coloque bien la boquita para una toma óptima. En definitiva, tú tienes que aprender a ser madre, porque ninguno nacemos aprendido y nuestros hijos vienen sin manual.

Te venden la idea de que cada madre tiene una leche de diferente calidad, y que hay leches que no alimentan (no se como lo hacen para que la leche de vaca tenga el mismo aporte nutricional sin importar la vaca que la produzca) y no se tiene en cuenta que cada bebé sí es diferente y no todos engordan al mismo ritmo, igual que hay adultos con constitución gorda o flaca, hay niños que crecen y engordan de forma diferente. Y entonces muchas veces llegamos a la consulta y esperamos que TODOS Y CADA UNO de los bebés estén dentro de una media, en esos temidos percentiles, sin tener en cuenta lo dicho, que cada bebé es una persona totalmente diferente y que igual que hay adultos sanos con diferentes pesos y alturas, hay bebés.

¿Os imagináis donde hubiese llegado nuestra especie si realmente tan pocas mujeres pudiésemos alimentar a nuestros bebés? Al fin y al cabo la leche de fórmula es un invento del siglo XX, hecha para imitar la leche materna, pero en ningún caso sustituirla. Sí, es cierto que se han salvado muchos bebés que perdieron a sus madres gracias a estas leches, pero también es cierto que suponen un riesgo para la salud a corto plazo porque la proteína de vaca es un alérgeno que no debería introducirse hasta el año del niño además junto a la leche materna van un montón de anticuerpos que protegen a nuestro hijo de enfermedades y a largo plazo pueden convertirse en un factor de riesgo para padecer obesidad, pero eso no debe importarle a los que alegremente aconsejan el biberón.

Por supuesto hay madres que desde el principio deciden dar leche de fórmula a sus bebés, es su decisión y sus motivos tendrán y son ellas las que deciden que es lo mejor para sus hijos. Pero yo hablo de todas esas madres que querían lactancia materna y no han tenido que abandonar, en la mayor parte de los casos por falta de apoyo e información, porque ya desde el primer día el apoyo es mínimo y tienes que estar muy decidida para que la lactancia tenga éxito, y eso no debería ser así.

Si hablamos ya de conciliación laboral… Creo que es otra de las grandísimas trabas de la lactancia. Tienes a tu bebé y entonces empieza tu baja por maternidad, que son exactamente 16 semanas, no llegan ni a 4 meses, y te tienes que reincorporar a tu trabajo. La lactancia materna exclusiva es mínimo hasta los 6 meses, y a demanda lo que significa que cada vez que tiene hambre le das el pecho. Si yo trabajo 8 horas al día: ¿Cómo mantengo la lactancia materna exclusiva durante al menos tres meses más? Si es a demanda ¿Qué le doy mi bebé cuando tenga hambre y esté trabajando? Sí, es cierto que tienes derecho a una hora al día hasta los 9 meses del bebé, que puedes coger en mitad de tu jornada, al principio o al final o juntarse para cogerlas todas seguidas (lo que extiende tu baja alrededor de dos semanas más). Nos siguen faltando dos meses más… Y entonces vuelve otra vez… No pasa nada, dale biberón… Y ahí fracasa de nuevo la lactancia materna.

Nos hacen falta más ayudas para poder criar con calidad a nuestros hijos, y no hablo solo de la necesidad de extender la baja por maternidad (no en semanas, si no en años), también de ayuda proveniente de la sociedad. Necesitamos una sociedad que apoye la lactancia materna, empezando por su normalización. Porque la lactancia materna es uno de los pilares más importantes de la humanidad, sin ella no estaríamos ninguno aquí (como mamíferos que somos).

Hasta aquí mi post de opinión sobre la lactancia materna. Supongo que no será el último, pues no llevamos ni tres meses de ella, y espero que dure muchísimo tiempo más. Podéis opinar también con vuestros cometarios.

Saluditos!!

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